Yoga: la postura del gato

octubre 3, 2016 Desactivado Por ictiva

Relaja el cuerpo con la postura del gato

La postura del gato es una de las asanas de yoga conocidos del mundo del yoga. Básicamente es una postura de descanso entre asana y asana, ideal tanto para principiantes como expertos. Gracias a este tipo de movimientos conseguirás ganar experiencia y flexibilidad para posturas mucho más complejas.

¿Cómo hacer la postura del gato?

La postura del gato es una postura muy sencilla. Para entrar debes colocarte en posición de mesa, es decir, con las manos y las rodillas como las cuatro patas de una mesa.

– Las muñecas, los hombros y los codos deben estar en línea perpendicular al suelo. Dirige la mirada al suelo y pon la cabeza en posición central. Inspira y espira suavemente.

– Exhala y dirige la columna vertebral hacia el techo, de manera que quede curvada. Los hombros y las rodillas deben quedar en la misma posición que habían adoptado anteriormente.

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– Ahora deja que la cabeza se relaje y caiga ligeramente hacia el suelo, sin forzar. La barbilla no tiene que tocar el pecho, pero debes notar que las cervicales se relajan.

– Mientras inhales y exhales profundamente, ve regresando a la postura inicial. No dejes de inhalar y exhalar y de ser consciente de la respiración.

Vas cambiando la postura, desde el gato hasta la mesa. Puedes hacerlo de manera sucesiva para que sientas plenamente la relajación de la columna vertebral.

La postura del gato tiene muchos beneficios. En primer lugar, es excelente para estirar tanto el cuello, la espalda y el tronco. Además, masajea suavemente la columna vertebral y los músculos y mejora las funciones de los órganos del vientre. Es, también, una de las mejores posturas para calmar la mente mediante el alivio de la tensión y el estrés.

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